

Dos casas. Un solo refugio. En el corazón de la medina de Asilah.
DIALI y SADIK son dos casas tradicionales, cada una con su propio ritmo. Sus patios, sus cocinas, sus dormitorios y sus azoteas pertenecen a mundos distintos, separados apenas por una puerta que comunica ambos patios.
Cuando las dos casas se reservan juntas, esa puerta se abre y basta atravesar el patio de acceso de DIALI para aparecer en el de SADIK, sin salir a la calle.
Desayunos compartidos, tardes en las azoteas, y al caer la noche, cada uno de vuelta a su propia casa.
Reservadas por separado, esa puerta permanece cerrada y cada casa conserva por completo su intimidad.
Juntas permiten algo poco habitual dentro de la medina de Asilah: compartirla hasta doce personas entre dos casas completas y privadas, unidas por esa puerta interior que comunica ambos patios, sin renunciar cada una a su propia intimidad.
La puerta que comunica DIALI y SADIK cuando ambas casas se reservan juntas.

